Desde Tutela Felina Arucas, promovemos una gestión ética de las colonias de gatos comunitarios. Es fundamental registrar la colonia en el ayuntamiento y llevar un censo actualizado de los individuos para un adecuado control y seguimiento. Contar con la asociación permite recibir apoyo e información sobre el método CER (Captura, Esterilización y Retorno).
A continuación, damos algunas recomendaciones:
Los gatos comunitarios deben tener acceso constante a pienso, preferiblemente en recipientes diseñados para protegerlo del agua y la intemperie. Se recomienda ubicar estos recipientes en zonas alejadas de la vía pública y de contenedores de basura para evitar conflictos.
También deben disponer de recipientes con agua limpia y renovada a diario. Mantener la zona de alimentación libre de restos de comida es fundamental para evitar la presencia de otros animales como ratas, hormigas o cucarachas, previniendo así que los vecinos culpen a los gatos de atraer suciedad y soliciten medidas de exterminio.
Si se desea proporcionar comida húmeda o cocinada, esta debe consistir en carne cocida, evitando restos de alimentos no adecuados para su dieta, como paella o pasta. Es recomendable usar bandejas desechables o platos reutilizables para facilitar la limpieza y evitar acumulaciones de residuos.
Es importante recordar que cualquier descuido en la limpieza afecta directamente a los gatos comunitarios, ya que pueden ser objeto de quejas vecinales que pongan en riesgo su seguridad.
Además, acostumbrar a los gatos a consumir ocasionalmente comida húmeda facilita la administración de medicamentos cuando sea necesario, ya que se pueden mezclar en su alimentación sin causar rechazo.
Establecer un horario fijo de alimentación ayuda a los gatos a desarrollar rutinas, lo que resulta clave para su posterior captura en caso de esterilización o tratamiento veterinario. Un horario regular permite atraerlos al punto de alimentación en lugar de tener que buscarlos, optimizando la gestión de la colonia.
El censo de los gatos comunitarios es esencial para organizar las esterilizaciones y calcular la cantidad de jaulas-trampa necesarias. También permite detectar la llegada de nuevos individuos y evaluar la evolución de la colonia a lo largo del tiempo.
Tanto la alimentación como los refugios deben ubicarse en zonas discretas, alejadas del tránsito de personas y de fácil acceso para los cuidadores, garantizando así un espacio seguro para los gatos comunitarios.
Cada acción responsable no solo mejora la calidad de vida de los gatos comunitarios, sino que también previene conflictos y contribuye a una gestión ética y sostenible de la colonia.